El médico italiano, Michele Zocchi en 1988, fue el primer Cirujano Plástico que aplicó las ondas ultrasónicas para destruir selectivamente las células adiposas del cuerpo, sus resultados formidables han incentivado investigaciones a nivel mundial las mismas que continúan, de ahí que su tecnología y conocimientos sufran transformaciones y nuevos conceptos e indicaciones aparezcan.
Para que una onda de sonido , que es energía mecánica, sea ultrasónica es necesario que su frecuencia esté por encima de los 16000 kHz , en Cirugía Plástica esto se genera a partir de cristales que poseen la habilidad piezoeléctrica o sea que son capaces de deformarse con corriente eléctrica alterna, estas fluctuaciones de la deformación producen vibraciones a frecuencia ultrasónica las mismas que amplificadas se las canaliza a través de una cánula la misma que introducida entre las células grasas las desestabilizan provocando la ruptura de sus membranas celulares, liberando su contenido, el mismo que se lo succiona a baja presión por medio de una cánula.
La lipoescultura retira el tejido adiposo (la grasa acumulada) de determinadas partes del cuerpo mediante un sistema de succión o aspiración. La lipoescultura ultrasónica complementa este proceso utilizando vibraciones ultrasónicas para licuar la grasa para facilitar su extracción.
Durante esta cirugía de lipoescultura ultrasonica, el doctor introduce primero una varilla metálica por unas incisiones que ha realizado previamente (de 3 a 4 mm). Esta varilla emitirá unas vibraciones de alta frecuencia bajo la piel. Estas vibraciones romperán las células de grasa, licuándola para que sea más sencillo extraerla por un procedimiento de succión. Gracias a la lipoescultura ultrasónica, la grasa se volverá más líquida y como consecuencia la extracción de esta grasa se realizará con mayor facilidad. |